
Los escalofriantes datos del desempleo —que incrementan en 171.243 personas una abultadÃsima cifra que se acerca a pasos agigantados a los 3 millones de parados en España— constituye para el lÃder de la oposición, Mariano Rajoy, una «urgencia nacional» a la que tiene que dar respuestas un Gobierno, el socialista, que, a su juicio, «está desbordado por su incapacidad, improvisación y falta de coraje».
El lÃder de la oposición hizo estas apreciaciones durante la celebración de un acto con alcaldes y concejales de su partido destinado a valorar el alcance del real decreto que ayer publicó el BOE por el que se inyectarán 8.000 millones de euros a los ayuntamientos para inversión en obra pública y creación de empleo. Estaban «pesos pesados» municipales como Alberto Ruiz-Gallardón o Rita Barberá, pero también representantes de pequeñas corporaciones locales, precisamente, las que conforman el 80 por ciento del mapa local de nuestro paÃs.
En este escenario, Rajoy proclamó que no hay nada «más importante ni urgente» que acabar con la «lacra» del desempleo y apeló a que el patriotismo de hoy «es abordar la crisis, afrontar el paro, transmitir confianza y plantear una alternativa que es lo que hace el PP». Para ello, ofreció las recetas económicas que aplicó en 1996 el primer Gobierno de Aznar, cuando el paro era del 22 por ciento y el número de ocupados no habÃa variado en los últimos veinte años, 12,5 millones de trabajadores que, en 2004, eran 17,5 millones.
Estas recetas, dijo, estaban contenidas en un plan «ordenado, coherente, razonable y sensato» marcado por la austeridad en el gasto, la bajada de impuestos o las reformas estructurales de la economÃa. «Se puede hacer porque ya se hizo y, por tanto, se demostró que se podÃa hacer», sentenció ante sus alcaldes. Y es que, en su opinión, la cifra de paro conocida ayer «no se puede asumir sin sonrojo». Se trata, agregó, de tres millones de vidas «golpeadas en su seguridad, en su confianza en el futuro y en sus planes de vida más personal».
«Cortinas de humo»
En definitiva, «estos datos suponen una enmienda a la totalidad a un Gobierno desbordado por su incapacidad, por su improvisación y por su falta de coraje», dijo el presidente del primer partido de la oposición, que atribuyó al Ejecutivo de José Luis RodrÃguez Zapatero una polÃtica de «cortinas de humo», de «ocurrencias» y de «improvisaciones».
Para argumentar estas acusaciones recordó que el Real Decreto por el que se destinan 8.000 millones de euros a los Ayuntamientos forma parte del séptimo paquete de medidas anticrisis que presenta el jefe del Ejecutivo desde que revalidó su triunfo electoral, lo que, según Rajoy, es «muy revelador del desorden económico del Gobierno». Es el efecto, prosiguió, de «no ir al fondo de los problemas, pensar que todo se va a arreglar gastando cada vez más, lo que —advirtió— pagaremos todos en el futuro, y pensando que de lo que se trata es esperar a que escampe y, mientras tanto, introducir más desorden en la economÃa».
Poniendo como ejemplo el Real Decreto de ayuda a las corporaciones locales, admitió que inyectar 8.000 millones de euros «supone una ayuda», pero, a fin de cuentas, una ayuda limitada, o, como él mismo dijo parafraseando a Rita Barberá, que le precedió en el uso de la palabra, una «aspirina» que «no sirve de ninguna de las maneras» para arreglar el problema del paro, puesto que se trata de contratar temporalmente a algunos trabajadores. Recordó en este sentido que el alcance y objetivo que se ha planteado el Gobierno es dar trabajo a unos 200.000 desempleados, casi la misma cantidad de personas que se quedan en paro mensualmente (192.000 en octubre y 171.000 en noviembre).
Incluso vaticinó que esta medida «puede producir más gasto corriente en el futuro» —peligro del que también alertó el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón—, precisamente el tipo de gasto para el que los ayuntamientos no tienen financiación.
«Todo esto no es sino una nueva muestra de una forma de gobernar que consiste en tomar decisiones para salir del paso», como lo han sido otras decisiones, y enumeró a continuación la propuesta de regalar bombillas de bajo consumo, devolver 400 euros a los declarantes, quitarse la corbata (en referencia al ministro de Industria, Miguel Sebastián) u otros anuncios que «no se concretan en nada —dijo—, promesas que nunca han entrado en vigor como los retrasos en el pago del principal de la hipotecas»
«Es la quintaesencia del desorden y del desbarajuste lo que mejor define la actuación de Gobierno de España», sentenció en la misma lÃnea de las crÃticas vertidas en el debate parlamentario del pasado jueves que le enfrentó con Zapatero en el Hemiciclo



















































