En tanto no se resuelva la controversia de irregularidades en las elecciones recientes, el futuro de Nicaragua es “difícil de determinar” y los problemas pueden agravarse debido a que algunos donantes están suspendiendo su ayuda que es vital para la vida económica del país, dijo el viernes el embajador de Estados Unidos en Managua, Robert Callahan.
“Hasta que el caso no se resuelva, me temo que la situación política sigue siendo bastante tensa“, afirmó. “La forma en que pueda resolverse todavía no está a la vista”.
Callahan formuló sus comentarios en un coloquio sobre diplomacia estadounidense en las Américas organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos con la participación de una veintena de embajadores en otros países de la región y el subsecretario de Estado Thomas A. Shannon, a cargo del Hemisferio Occidental.

























































