
Según todas las estimaciones, el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, se enfrentará a uno de los panoramas más complejos jamás abordados por un presidente de Estados Unidos en el momento que Franklin Delano Roosevelt asumiera el cargo en 1933, en mitad de la crisis económica generada por el crack del 29. Ante esta situación, Obama está organizando desde este momento, uno de los más formidables equipos de transición con objeto de abordar, de forma clara y precisa, los múltiples y formidables desafÃos a los que se enfrenta su nueva administración.
Por este motivo, no sólo ha reservado un amplio espacio de oficinas en el centro de Washington, donde se instalará su equipo de preparación, más bien que ha coordinado con la administración Bush un plan para facilitar su asunción del cargo, y evitar un difÃcil primer año de transición como el que tuvo que afrontar Bill Clinton.
“No tenemos un momento que perder” es el nuevo lema del equipo de Obama, que no desea experimentar el mismo descontrol de su predecesor demócrata, quien no desarrolló nombramiento alguno en su equipo hasta mediados de diciembre. Obama, por el contrario, sólo tardó dos dÃas en divulgar el nombre de su futuro jefe de gabinete, Rahm Emmanuel. SEGUIR LEYENDO ….



















































