Una vez más Fidel Castro ha resucitado. Y su regreso, tras las últimas especulaciones sobre el deterioro de su estado de salud -y hasta de su muerte, según el exilio en Miami-, ha sido contundente: recibió a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, antes de concluir la primera visita que un mandatario argentino realiza a la isla en 23 años; y escribió un artÃculo en Granma en el que comenta el encuentro y recibe con una de cal y otra de arena a Barack Obama. Castro elogia en su columna al nuevo presidente estadounidense. Dice que no alberga “la menor duda” de “la honestidad con que Obama expresa sus ideas”, pero señala que “a pesar de sus nobles intenciones” quedan “muchos interrogantes por responder”; y pone de ejemplo el “cómo podrÃa un sistema despilfarrador y consumista por excelencia preservar el medio ambiente”.
Castro recibió a Fernández durante 40 minutos el pasado miércoles, horas antes de que concluyera una visita de tres dÃas a la isla. El lÃder comunista le contó que el martes siguió en directo la ceremonia de investidura de Obama y le manifestó la “importancia histórica” que para él tenÃa aquel ritual. “Ayer a las doce del dÃa habÃan transitado 10 presidentes a lo largo de 50 años, en los que, a pesar del inmenso poder de ese paÃs, no habÃan podido destruir la Revolución Cubana”, escribió.























































